martes, 10 de mayo de 2011

el amor

Que puedo decir…no me gusta el trafago de la vida, el exceso que te envuelve y que te hace dependiente de cosas que no son de tu agrado en lo absoluto como por ejemplo: acompañar a tu mujer a vitrinear…..¡qué cosa más latosa no? Un asunto tan fatuo debería ser cosa solo de ellas y de sus amigas, es como ponerse a mirar juntos sus telenovelas, de argumentos archirrepetidos y de diálogos a grito pelado, siempre adivino que la protagonista ha quedado ciega y ha perdido a su hija, a la décima vez ya no hay suspenso. Creo.

¿Qué me dicen de esas películas románticas como ghost o titanic, son capaces de verlas diez mil veces…¿En qué canal es que dan la lucha libre?...¡ese sí que es tema¡ hay todo un trasfondo de saber a quién le partirán la cabeza, hay un drama real y sangriento, con un argumento creíble y de verdadero suspenso.

Tarde he llegado a la conclusión de que el verdadero hombre feliz es aquel que está solo y que no necesita compañía femenina, es autosuficiente, libre de hacer y deshacer, Así como ellas predican que el hombre es un accesorio prescindible, que se pueden conseguir semilla en un banco de esperma. Así debería pensar el hombre con respecto a ellas, después de todo ¿existe el amor?....para mí no. Existen en el mercado unas muñecas inflables que no hablan, están siempre dispuestas, para una necesidad que es física y con fecha de expiración.

Bueno es saber que con la edad esas necesidades físicas menguan y puede el ser humano trascender a lo verdaderamente importante, que es no hacer nada más que contemplar la obra de Dios y hacer un espacio para el verdadero amor,.

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